Aprenda la teoría

Digitación y movimientos

Elegir bien los dedos no es una cuestión de purismo. Un acorde suelto se puede tocar de varias maneras; lo que decide la digitación correcta es el acorde que viene *después*.

La digitación depende del contexto

Si toca Do mayor aislado, cualquier digitación cómoda sirve. Pero si después viene Sol mayor y luego Fa mayor, la mano tiene que llegar — y ahí empiezan a importar los dedos que dejó libres.

El objetivo es siempre el mismo: que la mano se desplace lo menos posible. Cada salto grande es una oportunidad de llegar tarde o de errar la tecla.

  • Evite el pulgar en las teclas negras cuando pueda elegir.
  • Busque la posición más relajada: si tiene que forzar la muñeca, la digitación es la equivocada.
  • Deje algún dedo «en espera» sobre la tecla que necesitará en el acorde siguiente.
  • Practique el cambio entre dos acordes, no cada acorde por separado.

Las inversiones acortan las distancias

Aquí está la herramienta más útil de toda la página. Una inversión es el mismo acorde con otra nota en el bajo, y elegir la inversión adecuada convierte un salto en un movimiento de un semitono.

Compare: la progresión Do – Sol – Fa en posición fundamental obliga a mover toda la mano dos veces. Con Sol/Si y Fa/Do, las tres notas se quedan casi en el mismo lugar.

C mayor — C, E, GCEG
1 · C en posición fundamental — Do, Mi, Sol
G mayor — G, B, DBDG
2 · G/B — el Sol no se mueve, las otras dos bajan un paso
F mayor — F, A, CCFA
3 · F/C — de nuevo, un movimiento mínimo

La secuencia sigue siendo Do – Sol – Fa: los acordes no cambiaron, sólo su nota más grave. Este es el motivo por el que las inversiones aparecen tan seguido en el acompañamiento, y no como un ejercicio de teoría.

Puede probarlo con cualquier acorde: ábralo en el estudio y use los botones de inversión para escuchar cómo se mueve el bajo mientras el acorde permanece.

Las formas básicas de la mano

Cada acorde del sitio muestra una digitación sugerida sobre el teclado, para la mano derecha o la izquierda. Las formas de partida son simétricas entre las dos manos:

  • Tríada con la mano derecha: pulgar (1), medio (3) y meñique (5), de la nota más grave a la más aguda.
  • Tríada con la mano izquierda: meñique (5), medio (3) y pulgar (1) — el orden inverso.
  • Acorde de cuatro notas con la derecha: 1 – 2 – 3 – 5, dejando el anular libre.
  • A partir de cinco notas entran los cinco dedos, y más allá hacen falta las dos manos.

Son sugerencias, no reglas: siguen la forma más común y pueden variar según lo que venga antes y después. Para practicar el movimiento entre acordes en secuencias reales, vea progresiones y ejercicios de acordes.