Aprenda la teoría

Acordes a dos manos

Tocar un acorde con las dos manos responde a dos motivos distintos: por necesidad, cuando tiene más notas que dedos disponibles; o por sonido, cuando quiere un resultado más amplio de lo que una mano puede dar.

Tríadas mayores y menores

Una tríada cabe de sobra en una mano, así que repartirla es una decisión de sonido. La versión habitual del Do mayor a dos manos pone Do y Sol en la izquierda, y Mi, Sol y Do en la octava siguiente con la derecha.

C mayor — C, E, GCGEGC
C · izquierda Do–Sol, derecha Mi–Sol–Do

El Do menor se arma igual, cambiando el Mi por Mi♭ en la mano derecha. Las voces tan abiertas como estas suenan mejor cuando las notas graves no quedan demasiado juntas entre sí.

C menor — C, D♯, GCGGCD♯
Cm · izquierda Do–Sol, derecha Mi♭–Sol–Do

Acordes de séptima

Con cuatro notas el reparto empieza a ser útil de verdad. En el G7, la izquierda toma Sol y Re —la fundamental y la quinta, el esqueleto del acorde— y la derecha se queda con Fa, Sol y Si.

G séptima — G, B, D, FGDFGB
G7 · izquierda Sol–Re, derecha Fa–Sol–Si

El Gmaj7 usa el mismo esqueleto y sube el Fa a Fa♯. Ese Fa♯ queda pegado al Sol, a un semitono: es lo que le da al acorde su tensión suave y característica, pero conviene no duplicarlo en la zona grave.

G séptima mayor — G, B, D, F♯GDGBF♯
Gmaj7 · izquierda Sol–Re, derecha Fa♯–Sol–Si

El Gm7 lleva Fa natural, no Fa♯: sus notas son Sol, Si♭, Re y Fa. Aquí la mano derecha omite el Sol duplicado, porque no aporta nada y libera un dedo.

G menor séptima — G, A♯, D, FGDFA♯
Gm7 · izquierda Sol–Re, derecha Fa–Si♭

Acordes extendidos

Aquí las dos manos dejan de ser una opción. El G9 tiene cinco notas: la izquierda sostiene el esqueleto Sol–Re y la derecha toma Fa, La y Si, con la novena bien arriba donde se escucha con claridad.

G novena — G, B, D, F, AGDFAB
G9 · izquierda Sol–Re, derecha Fa–La–Si

De la trecena en adelante ya no se toca el acorde completo: se eligen las notas que lo definen y se omiten las demás. En el G13 lo habitual es quedarse con la fundamental, la tercera, la séptima y la trecena, y dejar fuera la quinta y la novena. Con seis notas repartidas en más de dos octavas, la vista de un teclado de dos octavas ya no alcanza: abra el acorde en el estudio para verlo completo.

Con diez dedos las posibilidades son muchas. Dos criterios que casi siempre ayudan: mantenga distancia entre la nota más grave y la siguiente, y si varias notas tienen que ir cerca, póngalas en la zona media del acorde.